Fotos: Juan José García
Miles de rosarinos y rosarinas dijeron presente este 24 de marzo en una nueva movilización por el Día de la Memoria, la Verdad y la Justicia, que este año adquiere un significado especial al cumplirse 50 años del golpe de Estado de 1976. Una de las marchas más numerosas que tuvieron lugar desde la vuelta de la democracia. Un evento significativo que se hizo ver en todas las ciudades, con familias enteras dispuestas a no olvidad y a pasar de generación en generación el germen de lucha por la justicia y la memoria.
La movilización de este año contó con una consigna central que atraviesa todas las columnas: “Que digan dónde están”. El lema interpela directamente a quienes poseen información sobre el destino de los desaparecidos y el paradero de los nietos aún buscados, en un contexto donde los organismos denuncian un desfinanciamiento de las políticas de memoria por parte del Gobierno nacional.
Otra de las consignas tuvo que ver con la campaña de Abuelas de Plaza de Mayo Florecerán pañuelos para que “este símbolo de lucha por la Memoria, la Verdad y la Justicia riegue cada rincón de nuestra patria para que florezcan las historias de solidaridad y los proyectos colectivos de resistencia”, según invitó la institución. Desde la vigilia las imágenes de los pañuelos y las flores se transformaron en remeras, pañuelos y dibujos que este martes se multiplicaron en la marcha.
Desde temprano, organismos de derechos humanos, agrupaciones políticas, sindicatos y organizaciones sociales comenzaron a concentrarse en la plaza San Martín, que rápidamente se vio desbordada por la masiva concurrencia. Con banderas, bombos y consignas, una extensa columna de manifestantes inició su recorrido hacia el Monumento a la Bandera, en una jornada marcada por la memoria y el reclamo colectivo.

La marcha comenzó su avance por calle Dorrego, bordeando la sede de la Gobernación de Santa Fe, un lugar cargado de simbolismo ya que hace medio siglo funcionaba allí la Jefatura de Policía. Luego, los manifestantes tomaron San Lorenzo, continuaron hasta Laprida y luego Córdoba para finalmente dirigirse hacia el Parque Nacional a la Bandera, dondese realizó el acto central.
El clima de la movilización combina el reclamo histórico con una fuerte expresión colectiva. Carteles, intervenciones artísticas y pintadas sobre el asfalto acompañan el paso de la multitud, en la que predomina el color blanco como símbolo de las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo.

A 50 años del inicio de la última dictadura cívico-militar, la jornada no solo convoca a recordar a las víctimas del terrorismo de Estado, sino también a reafirmar el compromiso con la memoria, la verdad y la justicia.

