Ciudad

Brindis y distinciones

20 años con mucho duende

El encuentro tuvo lugar en el salón Esplendor del hotel Savoy al que asistieron representantes de los tres niveles del Estado, legisladores nacionales, provinciales y locales, integrantes del Poder Judicial y miembros de varias organizaciones sociales y sindicales


Con un brindis de carácter institucional, los trabajadores del diario El Ciudadano & la Región iniciaron una serie de actividades que celebran los veinte años de este medio que desde hace dos años comenzó un camino de autogestión que lleva por nombre Cooperativa de Trabajo La Cigarra Limitada.

El encuentro tuvo lugar en el salón Esplendor del hotel Savoy al que asistieron representantes de los tres niveles del Estado, legisladores nacionales, provinciales y locales, integrantes del Poder Judicial y miembros de varias organizaciones sociales y sindicales.

Las voces del festejo

El acto del encuentro tuvo una maestra de ceremonias, como corresponde en un diario que tiene a los enfoques de género como uno de sus ejes principales; así, con gracia y efectividad, la compañera Silvina Tamous llevó adelante las presentaciones y convocó a recibir las distinciones ofrecidas por varias instituciones, entre las que  figuran las del Ministerio Público de la Acusación; la del Concejo Municipal, que entregó el edil Enrique Estévez, al que acompañaron Fernanda Gigliani, María Eugenia Schmuck, Roberto Sukerman, Pablo Javkin, y Eduardo Toniolli; la del Colegio de Magistrados; la de la Asociación Rosarina de Básquet.

Y en ese tren, claro, pidió un fuerte aplauso para uno de los que llevó adelante la iniciativa, allá lejos y hace tiempo, para que este diario existiera: Claudio Demarchi, quien estaba entre los presentes.

El primer orador fue el presidente de la cooperativa, Juan Pablo Sarkissian, quien, entre otras cosas, describió el proceso que llevó a su fundación.

“El 28 de octubre de 2016 fue una fecha emblemática porque la empresa, que contenía 85 trabajadores, decidió cerrar las puertas. A partir de allí comenzó un profundo y encarnizado debate sobre cuál sería nuestro futuro. Definimos  que el camino era el del trabajo autogestionado. Lo que se ha mantenido inalterable es que este grupo humano aparte de tener coraje, valentía, capacidad de trabajo y algunas pizcas de talento tuvo siempre a la estructura gremial, al Sindicato de Prensa de Rosario, como un estandarte. Sin esa apoyatura, este diario no hubiese podido continuar”. Señaló también la mano que brindaron a este medio aquellos que cedieron un espacio para funcionar. “Teníamos el problema de dónde nos íbamos y una vez más se abrió una puerta desde las organizaciones de la sociedad civil. El decano de la Facultad de Ciencia Política, Franco Bartolacci, y el secretario del gremio de Docentes Privados, Martín Lucero, nos ofrecieron un lugar. Hoy estamos en esa casa, en Lagos y Brown”. Luego mencionó la disputa por la matrícula, que tuvo lugar un  29 de diciembre del 2016 cuando el gobierno nacional a través del Inaes y el Ministerio de la Producción santafesino a través de Luis Contigiani hizo posible contar con la matrícula, que fue vital para poder vivir de la producción del diario.

Desafío cooperativo

Un poco después habló el jefe de Redacción de este diario, Daniel Schreiner, quien abundó en los motores que mueven a la redacción y los desafíos de esta nueva etapa.

“Siempre intentamos ponerle nuestras ideas al producto papel y desde hace una década también a la página web. La línea editorial en estos 20 años estuvo muy cercana a lo que pensamos los trabajadores. Hemos tenido peleas sindicales muy duras, hemos pasado por violaciones a los derechos de los trabajadores, tal vez por eso los empresarios toleraron que incidiéramos en esa línea editorial y no es casualidad que hoy las comunidades a las que nos dirigimos sean las mismas que citamos en los últimos 20 años”. Y refirió luego la identidad que este medio comenzó a tomar desde su asunción como cooperativa.

“En estos últimos dos años definimos un cambio en nuestra identidad o lo que construimos como identidad en el ida y vuelta con los lectores y esa identidad tiene que ver con sentar posición, elegir los temas de los cuales vamos a hablar. La etapa cooperativa nos planteó un desafió porque iniciamos lo que se llama convergencia digital. Redefinimos los roles en la redacción, estamos en plena transición en esa convergencia, que nos hace priorizar la página web, el vínculo con las comunidades en las redes”.

Duende interior

A su vez, Edgardo Carmona, secretario general del SPR, reflexionó sobre la pregunta que se había hecho acerca de por qué este diario había cumplido 20 años y generado un hito en la historia del periodismo gráfico de esta ciudad.

“Me puse a pensar qué química se dio para que un proyecto periodístico como el de El Ciudadano pueda llegar hasta acá. Lo intenté por muchos caminos. Busqué por el lado de un diario que irrumpe, que sale a competir, un nuevo espacio periodístico, que buscó apuntalar la libertad de expresión, contener a gente que no tenía voz y la encontró en este diario. Pero hubo muchos proyectos Rosario con igual calidad y todos perecieron”. Dijo después que buscó por el lado de las organizaciones sociales y sindicales que rodearon al diario en cada uno de sus conflictos. Recordó las distintas gestiones empresarias y los consecutivos cierres del medio y la mística y coraje de los trabajadores del diario para seguir adelante. Mencionó también el último cierre de la empresa Indalo y la actual etapa cooperativa y refirió en clave de relato fantástico la respuesta que encontró a los 20 años de existencia de El Ciudadano.

“De golpe en mi casa suelen aparecer fantasmas, sin darme cuenta tengo charlas con mi viejo amigo Gary (Vila Ortiz). Él venía a hablar de futbol y me vio medio como ido y me preguntó qué pasaba. Le dije vos que sos un hombre del periodismo, ¿cómo es que El Ciudadano duró hasta ahora? El no contesto pero de la estantería cayó un viejo libro que me había regalado. Ese libro era de García Lorca. El libro, en esa soledad, se abre en una página que me dio la explicación: porque El Ciudadano tiene coraje, tiene lucha, tiene calidad, tiene periodistas de primer nivel, pero fundamentalmente lo que García Lorca nos enseña es que este diario tiene duende”. Y seguidamente leyó un párrafo: “El duende es un poder y no una obra, es una lucha y no un pensar, el duende no está ni en la cabeza, ni en las manos, ni en la garganta. El duende sube por dentro desde la planta de los pies. No es una cuestión de facultad sino de verdadero estilo vivo, de sangre, de creación. Todos lo sienten al duende, pero ninguno puede explicarlo. El duende hay que despertarlo en las últimas habitaciones de la sangre”.

Finalmente, la intendenta Mónica Fein, quien estuvo presente desde el inicio, dio también un saludo para los trabajadores del diario. “El Ciudadano representa a esta ciudad, fue tan importante estos 20 años para potenciar esa diversidad de miradas. Fue un sueño que concretaron y del que todos nos sentimos parte porque nos sentimos parte de esa lucha de la cooperativa. Y queremos agradecerles que sus páginas y su página web siempre representan una diversidad y que las luchas que esta ciudad lleva adelante siempre están reflejadas en el diario”.

 

 

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