Sin categoría

“Soy un iluminado”

“Nunca bajé los brazos y al parecer la recompensa llegó al final”, comentó el defensor sobre su exitoso año.

Los dos días sin voces de protagonistas en el búnker rojinegro tuvieron su premio ayer, cuando Rolando Schiavi, una de las piezas más importantes de este Newell’s, se prestó a una charla extensa donde destacó: “Estamos ante una oportunidad única, no debemos dejarla pasar”.


—¿Un jugador de tu experiencia maneja mejor la ansiedad en estos momentos decisivos?
—Todos tenemos ansiedad. Nos encontramos en un lugar por el cual luchamos mucho y ahora que estamos ahí arriba tenemos que aprovechar el momento y seguir de la misma manera para alcanzar el objetivo.

—Viviste muchas finales, ¿qué es lo primero que hay que hacer en este tipo de definiciones tan cerradas?
—Todas las finales son distintas. No creo que haya vivido una situación simila a esta. Hoy tenemos una pequeña ventaja sobre Banfield y debemos hacer lo imposible por mantenerla.

—¿Esta definición es especial porque estás más cerca del final de tu carrera?
—(se ríe) Ya me quieren retirar…

—No, todavía está el Mundial por delante…
—La verdad es que me encuentro en una situación que me llegó en un momento que no me lo esperaba. Sinceramente creo que muchos no esperábamos esto. Y como todo momento de felicidad, hay que aprovecharlo, hay que vivirlo y también hay que disfrutarlo.

—¿Se disfruta más cuando uno ya pasó por situaciones similares y le fue bien?
—Los buenos momentos se disfrutan por igual. El futbolista disfruta jugar. Y estar peleando un campeonato, que es el objetivo máximo de cualquier jugador, es algo muy especial. Todos los equipos trabajan para pelear el título y hoy el privilegio es sólo de Newell’s y Banfield. No hay que olvidarse de eso.

—¿Tiene algo de especial que este momento sea con Newell’s?
—Newell’s es un club grande. Y cuando jugás en un club grande tenés la necesidad de pelear cosas importantes. No creo que haya muchos equipos que llenen la cancha cada fin de semana como sucede con Newell’s. Y ahora que estamos ahí, es nuestra obligación dar todo para conseguir el título.

—¿Esta realidad de Newell’s demuestra que no siempre se necesita plata para pelear un título?
—Newell’s se reforzó bien. Por ahí no gastó mucha plata, pero tampoco creo que muchos equipos hayan gastado demasiado. Acá fue importante que los que llegaron se adaptaron rápidamente y entendieron dónde estaban jugando.

—¿Te sorprendió que hayan llegado mano a mano Newell’s y Banfield?
—Un poco sí. A mitad de campeonato había muchos equipos peleando arriba y no era lógico pensar en que llegaríamos sólo dos. Creo que fuimos los más regulares. Por eso quedamos mano a mano.

—Tal vez lo inesperado es que hayan llegado dos equipos que no arrancaron con chapa de candidatos.
—Es así. Creo que aprovechamos una racha buena de triunfos y además fuimos muy regulares en el tramo final del campeonato, que es donde se define todo. Para pelear el título necesitas tener una racha de seis o siete partidos ganados en la parte final y nosotros lo conseguimos.

—¿Cuál es la mayor virtud que le encontrás al equipo?
—Lo más importante es que fuimos regulares. Somos un equipo sólido, que la diferencia del torneo pasado concretamos las situaciones de gol que se nos presentan. Tenemos a Boghossian que patea de cualquier lado y la mete y eso es clave. Para pelear arriba necesitás un goleador en racha. Nosotros tenemos a Boghossian y Banfield a (Santiago) Silva. Por algo ambos estamos arriba.

—Se dice que en este tipo de definiciones tener jugadores de experiencia es fundamental, ¿coincidís?
—Creo que sí. Todos los equipos campeones tienen jugadores de experiencia. Si bien eso no te garantiza nada, porque hay equipos que tiene gente grande y no pelean por cosas importantes, es bueno que en este tipo de instancias haya jugadores que sepan de qué se trata esto para inculcarle al resto cómo encarar cada partido.

—¿En dónde se ve más la mano de los experimentados?
—En el manejo del grupo y las distintas situaciones dentro y fuera de la cancha. A veces se habla mucho de un jugador, se lo infla demasiado, y siempre es bueno que haya alguien experimentado que lo haga volver a la realidad.

—Ganaste la Copa con Estudiantes, jugaste dos partidos clave para que la selección llegue al Mundial, y ahora peleás el título con Newell’s, ¿sentís que tuviste un año iluminado?
—Soy un iluminado. Haber jugado tantos años en primera es un privilegio que no muchos tienen. Después, todo lo que uno consigue es obra del trabajo, del esfuerzo. Yo soy un jugador que nunca bajó los brazos, siempre la peleó, y al parecer las recompensas llegan al final.

—¿Se puede comparar este momento con tu paso por Boca?
—En Boca tuve algunos años donde gané mucho, pero son cosas distintas. Esto creo que se valora más. Acá hubo un esfuerzo muy grande de dirigentes, cuerpo técnico y jugadores. En el inicio del torneo había una incertidumbre muy grande. Nadie sabía qué podía pasar. Por eso tenemos que tomar conciencia que estamos ante una posibilidad única y no debemos dejarla pasar.

Comentarios