Edición Impresa, Política

“Que se debata el modelo sindical es buena noticia”

Victorio Paulón, dirigente de la CTA, participó de una charla-debate junto a Hugo Moyano de la CGT.

El secretario gremial de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA), Victorio Paulón, compartió la semana pasada una charla-debate en Buenos Aires junto al secretario general de la CGT, Hugo Moyano, donde el principal eje fue analizar el movimiento sindical argentino. Durante el encuentro quedaron de relieve coincidencias y diferencias entre ambas centrales obreras y se repasó la actual coyuntura política que tiene como protagonistas a los trabajadores organizados. Mientras el camionero Moyano hizo hincapié en la necesidad de alcanzar la unidad del movimiento obrero, Paulón dejó en claro que no es momento de mirar para atrás y reclamó por la demorada personería gremial para la CTA.

“Cuando aparecen los jóvenes en los sindicatos y el debate en el movimiento sindical son dos buenas noticias. Hablamos de la coyuntura, hicimos una revisión del momento político y del modelo sindical. Moyano y yo rescatamos la experiencia del Movimiento de Trabajadores Argentinos (el MTA, fundado en 1994) con la resistencia al menemismo. En ningún momento se alentó la posibilidad de volver atrás el reloj de la historia, como que nosotros estemos pensando en volver a la CGT”, aclaró por las dudas el ex dirigente de la UOM de Villa Constitución.

Ambas centrales obreras se mostraron unidas en los últimos tiempos cada vez que creyeron necesario salir públicamente en defensa de los trabajadores, como fue el conflicto laboral desatado en esta ciudad a partir de los despidos –luego revertidos– en las radios LT8 y LT3 del Grupo Uno o por la muerte del maestro Carlos Fuentealba en Neuquén. En una entrevista con el programa Noticias Piratas de Radio Universidad de Rosario, Paulón repasó ayer lo que dejó la charla junto a Moyano y también se refirió al momento sindical y político que atraviesa el país.

“Hoy vivimos en otro país, devastado pero con atisbos de recuperación industrial. El rol del sindicalismo es reconstruir lazos de solidaridad entre los trabajadores, partiendo de una baja en la desocupación, que en 2001 era del 23 por ciento y hoy se ubica en el 8 o 9 por ciento. Hay muchos jóvenes que consiguen su primer empleo, con lo cual hay una nueva clase obrera, con otros valores. La primera víctima del neoliberalismo fue el viejo modelo sindical”, comentó el referente de la central que dirige Hugo Yasky.

“Un dato importante es la negociación de convenios colectivos de trabajo y sus actualizaciones anuales (en paritarias) por la recomposición del salario y la mejora del poder adquisitivo. Que un joven víctima de los 90 se encuentre hoy cobrando un salario en blanco es un dato que le cambia la vida. Después viene lo de mejorar las condiciones laborales. Si están integrados a un colectivo de trabajadores terminan por incorporarse a la actividad sindical. Ahí la organización gremial juega un rol fundamental como contenedora, espacio de reflexión, constructora de acuerdos en el mundo del trabajo”, indicó Paulón.

Y continuó: “No creo en una generación de trabajadores jóvenes indiferentes. El trabajo de hoy tiene un componente competitivo individual diferente al de épocas pasadas, pero eso se agota. Ahí se generan las condiciones para la actividad gremial. En estos puntos coincidimos con Moyano, aunque marcamos diferencias en cuanto al modelo sindical”.

Para Paulón, “hablar de nostalgia cuando estábamos todos juntos, con una CGT fuerte y la ida de un sector y la conformación de la CTA, es como haberte divorciado y encontrarte con tu pareja después de 20 años y recordar los buenos momentos. La misma existencia de la CTA genera debates internos en la CGT”.

Con relación al histórico reclamo de la CTA por la personería jurídica, Paulón opinó que “Moyano es uno de los dirigentes de la CGT que menos problemas tiene para que el gobierno otorgue la personería gremial a la CTA. En ciertas actividades hay crisis de representación gremial. Hay incapacidad de cierta dirigencia en las negaciones colectivas que genera disconformidad entre los trabajadores. Se cuestiona el liderazgo de la dirigencia de esos sindicatos y ahí la CGT saca a relucir el «unicato» y la cuestión legal. Igual es un tema que depende del gobierno y en gran parte de los empresarios”.

En cuanto a la caracterización del gobierno nacional, el dirigente de la CTA señaló: “Coincidimos con la CGT en la marcha atrás de algunas privatizaciones de los 90 y en celebrar la puesta en marcha de la asignación universal por hijo”.

Para finalizar, Paulón sostuvo que “a la CGT le costó asumir, por omisión, lo que pasó en los 70. La mayoría de las víctimas de la dictadura pertenecían al movimiento sindical. Durante mucho tiempo la CGT se quedó en silencio pero hoy tiene una mirada progresista. Que el secretario de Derechos Humanos de la CGT sea Julio Piumato, un compañero que sufrió la cárcel en la dictadura, es un cambio notorio”.

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