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“No somos 33 somos 300”

El resto de los obreros de la mina San José reclamó la falta del pago de indemnizaciones junto a 13 de los que fueron rescatados, que regresaron al campamento para celebrar una misa de agradecimiento.

Trece de los 33 mineros rescatados la semana pasada llegaron ayer al yacimiento chileno San José para participar de una misa en recuerdo de los 70 días que estuvieron atrapados a 700 metros bajo tierra. El regreso al campamento Esperanza convocó a una multitud y estuvo acompañado por una protesta de trabajadores que exigían pagos adeudados e indemnizaciones. El clima se puso tenso porque los mineros que se quedaron sin trabajo amenazaron con tomar el campamento y algunos de sus compañeros sobrevivientes del socavón tuvieron que salir a respaldarlos.

La expectativa periodística y la gran cantidad de personas que llegaron a participar de la ceremonia ecuménica provocaron que el cuerpo de Carabineros (Policía) interviniera para proteger a los mineros, reportó la agencia de noticias DPA.

Tras un breve recorrido por las carpas donde sus familiares esperaron desde el derrumbe del 5 de agosto hasta el rescate, los mineros entraron a una de ellas donde se realizó la misa y la ceremonia de acción de gracias.

Al mismo tiempo que se realizaba la ceremonia, un grupo de trabajadores de la empresa San Esteban, a cargo de la mina San José, llegaron al campamento para exigir el pago de sus indemnizaciones.

“San Esteban, no somos 33, somos 300” y “70 días sin plata y trabajo. Finiquito (indemnizaciones) ya. No nos roben”, fueron algunas de las consignas que escribieron en carteles para reclamar por ayuda, a la vez que amenazaron con tomar el campamento en espera de una solución.

“No estamos dispuestos a esperar 11 meses más y que nos paguen en cuotas”, dijo la esposa de uno de los trabajadores, Marta Durán.

La empresa San Esteban está en medio de un proceso judicial en el que se evaluará la posibilidad de arrendar sus activos a otra minera con mayor respaldo financiero o decretar la quiebra.

Además debe resolver los pagos de los más de 300 trabajadores que quedaron sin trabajo después de que se cancelaran las faenas de la mina debido al accidente que dejó a los 33 trabajadores atrapados.

Unos 20 trabajadores, compañeros de los 33, protestaron porque no se les permitió el acceso a la carpa en donde tenía lugar la ceremonia y reclamaron la atención por parte del gobierno del presidente Sebastián Piñera.

Denunciaron que las indemnizaciones que tendrían que haber cobrado recién las recibirán a partir del año que viene y en 12 cuotas.

“Estamos atrapados en la superficie”; “Los 33: queremos su apoyo, porque el gobierno nos tiene como el hoyo (culo)”; “Piñera, para el show” “Estamos mal en la superficie los 300”, decían los carteles que portaban.

Jimmy Sánchez, el más joven de los 33 atrapados, abandonó la misa por un momento para expresar su apoyo a los compañeros. También lo hicieron Álex Vega y el boliviano Carlos Mamani. “Hay dinero para la farándula pero no para nuestros finiquitos”, se quejaba el dirigente sindical Javier Castillo.

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