El Hincha

Una apuesta que genera riesgo

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    “Después de un triunfo como el de Boca a veces hay un desgaste psicológico, porque veníamos de una final”, dijo Montero.

El pobre arranque de Central en la Superliga, sumando 3 puntos sobre 15 posibles, redujo las expectativas auriazules de ser protagonistas. Y si bien hay tiempo para recuperar terreno en el torneo local, la nueva chance de pelear por la Copa Argentina generará máxima atención para el Canalla. Pero la situación no es nueva, los de Arroyito estuvieron en las últimas tres finales de la competencia. Y cada vez que se instalaron en cuartos de final, priorizaron la Copa por sobre el campeonato largo. Otro detalle es que ahora la cantidad de jugadores que integran el plantel es menor.

¿Sucederá lo mismo ahora? Todo indica que sí. Pero Montero debería tomar recaudos a partir de lo que sucedió el año pasado. Es que, desde que accedió a los cuartos de la Copa Argentina de 2016, el Canalla bajó su rendimiento en el torneo local. Hasta jugar la final copera con River, el equipo que por entonces dirigía Eduardo Coudet disputó 10 encuentros, de los que sólo ganó uno. De los restantes, logró 5 empates y padeció 4 derrotas.

La diferencia ahora sería que, en caso de llegar al partido decisivo de la Copa 2017, que todavía no tiene fecha definida, Central jugaría unos 6 o 7 partidos de Superliga. De ellos, el domingo perdió el primero en San Juan frente a San Martín.

En cuanto a lo que ocurrió el año pasado, cuando Central eliminó a Deportivo Morón en Salta por octavos de la Copa (2 a 0), empezó la merma de eficiencia del equipo del Chacho en el torneo doméstico.

Antes de jugar frente a Boca por los cuartos de la Copa 2016, el Canalla jugó 5 partidos: ganó 1, por la quinta fecha ante Arsenal en Arroyito (5 a 0); empató 2, frente a Atlético en Rafaela por la cuarta jornada (0 a 0) y ante Huracán en Parque Patricios por la octava (1 a 1); y perdió 2, frente a Estudiantes en cancha de Quilmes por sexta (3 a 2), y ante Newell’s en el Gigante por la séptima (1 a 0).

Luego, antes de enfrentar a Belgrano por la semifinal en Formosa, el Canalla jugó tres partidos del torneo local, y empató los tres: ante Independiente en Rosario por la novena fecha (0 a 0); frente a Boca en La Bombonera por la décima (0 a 0); y ante Olimpo en Arroyito por la undécima (1 a 1).

Por último, ante de jugar la final de la Copa contra River en Córdoba, los auriazules afrontaron dos encuentros, y perdieron ambos: por la fecha 12, visitando a Unión en Santa Fe (2 a 0); y por la trece, ante Lanús en el Gigante (2 a 1).

Lo que podría agravar la situación en el presente, en caso de que se repita una racha semejante, es que Central ya acumula una serie negativa de 10 partidos sin triunfos (5 del torneo pasado y 5 de esta Superliga) con 7 empates y 3 derrotas.

Si  bien hay muchos elencos comprometidos en la lucha por la permanencia, desviar totalmente el objetivo otra vez comenzaría a hacer un daño sustancial en el promedio del equipo, y ni hablar en el ánimo del público auriazul, que mira cada vez con mayor desconfianza este tipo de apuestas y crispa los nervios ante cada derrota o resultado adverso en el Gigante. La Superliga es larga, pero en los ejemplos antes mencionados, que no siempre es posible la chance de retomar el camino y remontar el terreno perdido, algo que Montero sufrió en carne propia en el último certamen, ya que a pesar de un muy buen inicio de ciclo no pudo lograr la clasificación a la Sudamericana.

Montero y el desgaste

Quizás sin declararlo directamente, el siempre autocrítico Paolo Montero dejó entrever la situación en la que entra Central en esta recta final de Copa Argentina. Es que el uruguayo reconoció que el desgaste de los partidos mano a mano se pagan. “La derrota nos deja muchas cosas para pensar. No hay excusas, por momentos fuimos superiores, pero se nos complicó el partido y lo terminamos sufriendo. Tenemos que saber cerrar los partidos”, dijo el DT, que analizó: “Después de un triunfo como el de Boca a veces hay un desgaste psicológico, porque veníamos de una final, de un partido durísimo”.

“Hay que cerrar los partidos”

Fernando Zampedri es quizás el único de los refuerzos que llegaron a Central que todavía tiene un crédito abierto ante el hincha. El delantero no escapa a las generales de un equipo que todavía no encuentra una identidad, pero se las arregla para tener presencia y aporta su cuota de gol. No es mucho, pero en una situación que dista de ser la mejor, al menos mostró señales positivas.

El delantero analizó el duelo ante San Martín de San Juan, y fue recurrente en su mirada, la actuación arbitral y los errores propios.

“En la jugada anterior al tiro libre, el jugador no quiere jugar la pelota, quiere estar en el piso. Igual que en la expulsión a Parot, no sé qué habrá visto. Pero la realidad es que es mejor que no hablemos de los árbitros, sino que tenemos que mejorar nosotros”, explicó el delantero, quien sabe que el déficit principal está en poder controlar los partidos que se presentan favorables.

“Hay que empezar a cerrar los partidos. Con Temperley empezamos ganando, contra San Martín también, con Colón también y no pudimos cerrar los partidos. Tenemos que hacer hincapié en eso porque hicimos lo más difícil que es el gol y abrir el juego para generar espacios. Pero no lo podemos aguantar, no lo podemos terminar ganando y eso molesta”, redondeó.

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