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Sin techo: los alquileres en Rosario aumentaron 20% en 9 meses

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    Los departamentos de un dormitorio sufrieron un aumento promedio de un 19.73 por ciento.

Alquilar en Rosario es cada vez más caro. En lo que va del año el precio de los alquileres aumentó cerca de un 20 por ciento para departamentos de uno y dos dormitorios. Así lo aseguraron desde la Concejalía Popular donde emitieron un informe. Compararon los valores de septiembre con los de diciembre del 2016. La suba fue pareja en todas las zonas de la ciudad. El estudio se basó en contratos locativos de distintos barrios de la ciudad que la Concejalía sigue desde hace 13 años.

“El precio de los alquileres está siempre por encima de la inflación y de las paritarias. Es un golpe directo a los inquilinos que en su mayoría son trabajadores y deben enfrentar el valor de un inmueble que supera los incrementos salariales”, dijo a El Ciudadano Ariel D’Orazio desde la Concejalía Popular.

El informe arrojó que el alquiler de un departamento monoambiente es de 4.405 pesos en promedio. La mayor oferta está en el centro y coincide con los valores más caros. En promedio un alquiler cuesta 4.541 pesos. En el macrocentro y los barrios por fuera del Área Histórica el costo baja por apenas 200 o 300 pesos.

Los departamentos de un dormitorio sufrieron un aumento promedio de un 19.73 por ciento. Si en diciembre del año pasado un alquiler costaba 4.991 pesos, en septiembre pasó a costar 5.976. El alza fue similar en todas las zonas de Rosario. En el centro el incremento fue mayor (19.95 por ciento), en macrocentro fue de 19.75 por ciento y en los barrios –Echesortu, Terminal, Azcuénaga, Hospitales y Tablada–fue de un 19.19 por ciento.

Los más altos

Los departamentos de dos dormitorios fueron los que más aumentaron. Alcanzaron un 20 por ciento de suba en 9 meses. A diferencia de las unidades más chicas, el mayor incremento se dio en el macrocentro con un alza promedio de 20.92 por ciento. En el centro fue de 19.63 por ciento y en los barrios de 18.27 por ciento. Según los valores analizados, un departamento que en diciembre costaba 6.268 pesos pasó a costar 7.500 este año. El precio más caro se mantiene en el centro donde un alquiler alcanza los 7.666 pesos mensuales.

“Hoy firmás un contrato de alquiler con una cláusula indexatoria de entre un 25 y un 32 por ciento. Si tenemos un ritmo inflacionario. que según los datos oficiales tiende a la baja y el gobierno habla de una paritaria no mayor al 25 por ciento, el trabajador firma a futuro un valor que supera el salario. Es uno de los problemas de no tener una ley que regule los costos”, dijo D´Orazio. Aclaró que el proyecto de ley que tiene media sanción en el Congreso Nacional establece que si la inflación es menor al 10 por ciento el propietario no puede subir el valor del inmueble.

“El pago de los alquileres es un servicio de primera necesidad para quienes no tienen la posibilidad económica de acceder a una vivienda propia. No pueden estar regidos por la ley de la oferta y demanda, sino que el Estado debe intervenir para restablecer el equilibrio económico”, dijeron desde la Concejalía Popular.

Reclamos

Desde la ONG reiteraron el pedido por la creación de un registro único de contratos locativos para eliminar las cláusulas abusivas. También sumar un servicio público del alquiler que facilite al acceso a un alquiler justo. Reiteraron el pedido para que se modifique la ley Provincial 13.154 y elimine el cobro de comisiones inmobiliarias a los inquilinos y hacer un registro público provincial que releve viviendas desocupadas para frenar la especulación inmobiliaria.

Exigen saber qué hacen los administradores

La concejala Norma López pidió que se cumpla la ordenanza que regula las expensas y que se aprobó en diciembre de 2016. “La intendenta Mónica Fein aún no la reglamentó. Los únicos perjudicados son los vecinos y vecinas”, dijo la edil del Frente para la Victoria.

La iniciativa establece que los copropietarios de una propiedad horizontal podrán acceder al detalle de las contrataciones y arreglos del edificio y a los comprobantes de los pagos a través del correo electrónico. También prevé un formulario único para la liquidación de las expensas y bancarización de los ingresos y egresos del consorcio.

“A la hora de pagar las expensas no se sabe bien qué es lo que uno está pagando. No hay acceso a las facturas de arreglos y contrataciones. Hubo casos de facturas truchas y pagas. Son muchas las dudas de los vecinos ante los altos costos que abonan. Muchas veces los administradores no tienen un accionar transparente con los consorcistas”, agregó López.

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