Rosario, martes 27 de octubre de 2026
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Rosario, martes 27 de octubre de 2026

Si el río suena, agua trae

La creciente del río pone sobre el tapete, de distintas maneras, la compleja problemática que afecta a la "salud" de nuestros humedales.

La creciente del río pone sobre el tapete, de distintas maneras, la compleja problemática que afecta a la «salud» de nuestros humedales.

Desde El Paraná no se toca adherimos a diferentes iniciativas solidarias con las personas afectadas por la inundación, situación primordial a atender, conocida y difundida por múltiples medios.

Pero en esta ocasión queremos aportar las novedades que relevamos y nuestra opinión sobre la situación actual, poco difundida, de los múltiples terraplenes que afectan grave e impunemente al invalorable ecosistema conformado por el delta de nuestro río marrón.

A lo largo de estos días hemos recabado información sobre el «estado» de estos terraplenes y endicamientos, llegando a la conclusión que las obras que tenemos identificadas y localizadas en nuestra región están en su totalidad sobrepasadas y colapsadas por la creciente.

Hemos corroborado con «nuestros propios ojos» la situación de la ya famosa explotación agrícola de Bema Agri, como caso emblemático por su tamaño y antecedentes nefastos por el daño que ha producido y la impunidad que disfruta. Nos preocupa seriamente ya que esta empresa realiza actividad agroindustrial, dependiente de transgénicos y agrotóxicos, sobre el reservorio de agua dulce más importante que tiene nuestra región y con la creciente todo ese suelo se lava y no sabemos cuál será el resultado del esparcimiento sobre las aguas de estos venenos.

Lo que durante años no hizo ningún ejecutivo del Estado, llámese nacional, provincial y municipal, lo que no decidió la morosidad de la Justicia, lo que venimos denunciando desde muchas organizaciones hace mucho tiempo, lo que los cómplices han dejado avanzar y lo que la Defensoría del Pueblo de la Nación ha objetado seriamente hace más de un año, el río hoy se ocupa de «poner en su lugar».

Bema Agri y sus colegas menores en esto de andar destrozando la naturaleza de las islas hoy están con «sus» tierras supuestamente agrícolas bajo agua. Sólo sus instalaciones de silos «quedan a flote» sobre la inmensidad del humedal que en silencio se ocupa de cumplir su ciclo vital atemperando pulsos de creciente y difundiendo la vida.

Cuando baje el agua, seguramente este ciclo de impunidad tomará nuevo impulso.

Vamos a seguir denunciando, así como seguiremos trabajando e impulsando que el Congreso de la Nación sancione la ley de humedales que nuestro país necesita con urgencia ante la destrucción creciente y las múltiples amenazas que estos ecosistemas padecen.

Exhortamos a todos los organismos nacionales y provinciales, a que tomen medidas urgentes con la finalidad de que de una buena vez por todas esta empresa desaloje el humedal y cese de inmediato con su actividad ilegítima y de riesgo sobre el ecosistema.

Una vez más llamamos a la reflexión a fin de que la vida esté por encima de los negocios inescrupulosos a costa de la salud de los ecosistemas y de las sociedades.