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Sancor no da para más y la provincia pide salvataje urgente

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    La reunión en sede de Gobierno estuvo encabezada por el gobernador Lifschitz. Juan José García

Sancor no da para más. La crisis en la empresa láctea llegó al límite y podría no sobrevivir al fin de semana. Así lo expresó el gobernador Miguel Liftschitz en una reunión a la que convocó de manera urgente ayer a la mañana y de la que participaron ministros provinciales, legisladores, intendentes y presidentes comunales de las localidades afectadas directamente por el conflicto. Lifschitz envió un mensaje claro: “Nuestro pedido es a todas las partes: a la empresa, al gremio, pero especialmente al gobierno nacional, al que solicitamos que destrabe el salvataje de 450 millones de pesos y que no se siga dilatando este tema”. La urgencia respondió a la creciente tensión que se generó en las plantas santafesinas después de que la semana pasada quedaran suspendidas las negociaciones que mantuvieron durante tres meses el gobierno de Cambiemos y el gremio Atilra. Según el legislador Luis Rubeo, el diálogo se trabó porque “altos funcionarios nacionales tienen intereses económicos por tener empresas vinculadas al sector lácteo”. Lo cierto es que esta semana Sancor quedó a la deriva, poniéndose en riesgo 4 mil puestos de trabajo directos y de 20 mil familias de forma indirecta. Ayer, mientras se hacía la reunión en la sede del gobierno provincial, los camioneros afectados por este conflicto montaron una protesta afuera y reclamaron con un corte por 700 fuentes laborales en peligro. Al cierre de esta edición, Sancor depositó 8 mil pesos a cada empleado de la planta de Centeno y los trabajadores levantaron el corte en la ruta 34 hasta el lunes, ya que todavía no asoma una solución definitiva.

La crisis en la cooperativa Sancor venía siendo discutida en una mesa de negociación entre el gobierno nacional y el gremio Atilra. Fueron tres meses de negociación en los que se elaboró un plan de reestructuración de la empresa, con un salvataje inicial de 450 millones de pesos. Pero el diálogo quedó suspendido el viernes de la semana pasada tras una diferencia entre el presidente Mauricio Macri y el secretario general del gremio. Tras la visita de Macri a Estados Unidos, desde Cambiemos se habló de la necesidad de elaborar un plan integral para toda la industria láctea, lo que dejó a Sancor en stand by en un momento crítico.

En Santa Fe, los trabajadores de las plantas de Centeno y Gálvez lanzaron medidas de fuerza con cortes de ruta y movilización en la puerta de las industrias. La de Centeno está cerrada desde marzo y a los empleados de Gálvez se les adeuda salario desde febrero.

Ayer y ante un fin de semana que pintaba de conflicto creciente, desde el gobierno provincial se convocó a una reunión urgente para pedir al gobierno de Cambiemos que interceda en la crisis. Encabezada por el gobernador, la mesa de diálogo estuvo conformada por los ministros de Producción, Luis Contigiani, de Trabajo, Julio Genesini, de Economía, Gonzalo Saglione, funcionarios de rango medio, legisladores de distintos bloques y los intendentes y presidentes comunales de Gálvez, Sunchales, Centeno y San Guillermo.

Situación crítica

“Sancor no da para más”, dijo el gobernador y pidió al gobierno de Cambiemos que libere los fondos del salvataje económico que prometió hace tres semanas. “Creíamos que nos acercábamos a una solución y que íbamos a entrar en un camino de superación de los conflictos. Pero en las últimas 48 horas se empantanaron las conversaciones entre el Gobierno y el gremio. Esto pone a la empresa en un punto de vida o muerte que no admite más dilaciones”, dijo Lifschitz, y subrayó: “Se necesita el auxilio financiero del gobierno para que Sancor pueda restablecer la cadena de pago, liquidar la deuda con los trabajadores, recuperar a los productores que ha perdido y ponerse en marcha nuevamente. Hoy todas las plantas de la provincia dejaron de producir. Tenemos poco tiempo, necesitamos una definición en estas horas, en este fin de semana como mucho, porque la semana próxima puede ser demasiado tarde”.

Con Sancor adentro

Contigiani le habló directamente al presidente de la Nación. Para el ministro, el acuerdo entre el gobierno de Cambiemos y Atilra estaba prácticamente cerrado después de tres meses de trabajo, pero se cayó porque Macri “decidió patear el tablero después de reunirse con empresas lácteas en Estados Unidos”. “El presidente ahora viene a hablar de un plan integral para toda la lechería. Quiere arreglar en un solo día lo que no se hizo en 40 años. Estamos de acuerdo en que hay que discutir la lechería en Argentina, pero tiene que ser con Sancor adentro, no afuera. Si lo que quiere es una lechería con empresas privadas solamente, que lo blanquee”, dijo Contigiani. Y refirió: “En Sancor hay muchos problemas y es necesario un plan integral. Hay que cambiar todo lo que tenga que ser cambiado para tener una mejor cooperativa. No hay que destruirla para que no haya más cooperativas lácteas en Argentina”.

El intendente de Sunchales, Gonzalo Toselli, recordó que su ciudad es la cuna de Sancor y que hoy son mil trabajadores que dependen directamente de la empresa, y otros 4 mil de manera indirecta. “Para nosotros esta situación es muy triste, no sólo a nivel económico. Sancor es un símbolo del cooperativismo en Argentina, de una forma de producción láctea que hay que defender”, expresó.

Ayer por la tarde, desde el Ministerio de Producción provincial se informó que Sancor había depositado 8 mil pesos a cada empleado de la planta de Centeno. Fue el primer cobro después de meses sin sueldo. Los trabajadores  decidieron levantar el corte en la ruta 34 hasta el lunes, cuando evaluarán las medidas a seguir en un conflicto en que el no asoman soluciones.

Conflicto de intereses

A las versiones sobre la caída del acuerdo de salvataje económico se sumó el diputado Luis Rubeo, quien dijo a un medio local: “Los que negocian en nombre del gobierno nacional, a la vez defienden la plata de sus empresas y quieren trasladar los acuerdos logrados en SanCor al resto de la industria láctea porque tienen su propia empresa. Sólo por eso la solución ahora no es viable. Porque están de los dos lados del mostrador y quieren flexibilizar a todo el sector”.

Rubeo se referió a Gustavo Lopetegui, quien llevó adelante las negociaciones por Sancor, pero también es el dueño de Pampa Cheese, una láctea ubicada en la localidad santafesina de Progreso. En esta empresa láctea de 50 empleados comparte acciones con el secretario de Comercio nacional, Miguel Braun, y con el propio jefe de Gabinete, Marcos Peña. No sólo eso, Lopetegui, Braun y el coordinador del Gabinete Económico de Macri y dueño de Farmacity, Mario Quintana, lideran la cámara empresaria de las lecheras chicas.

Según el legislador del Frente para la Victoria, quienes negociaron una salida para Sancor en nombre del gobierno de Cambiemos ahora quieren que los mismos puntos se trasladen al resto de las empresas del sector (La Serenísima, Nestlé, Verónica). Se trata de los recortes laborales que el gremio aceptó negociar para facilitar una salida al conflicto de Sancor, pero que no está dispuesto a que se traslade al resto de la industria. El acuerdo incluía un 15 por ciento de descuento en los sueldos de los trabajadores, no cobrar la paritaria hasta el 2018, ni el bono extra que pagan las lácteas.

PIDEN EVITAR EL CIERRE

La Defensoría del Pueblo pidió a las autoridades nacionales y de Santa Fe tomar las medidas necesarias para evitar el cierre de las plantas de Sancor.

La institución solicitó conformar una mesa multisectorial para elaborar un plan alternativo. Para la Defensoría es fundamental que se garantice el resguardo de las unidades productivas de la empresa cooperativa láctea y de los puestos de trabajo que genera en todo el país. También ofreció sumarse a los esfuerzos conjuntos entre los actores involucrados para arribar a un acuerdo.

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