Ciudad

Sacaron caballos de la calle, los curaron y los dieron en adopción

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    La ONG Liberación de Caballos trabaja en un campo cercano a Rosario en el rescate.

Caballo que anda por la calle, caballo que debe ser retirado por los agentes de Control Urbano. La Ordenanza N 8.726 –aprobada en 2010– prohíbe la tracción a sangre y desde el 31 de marzo pasado está prohibido el uso de carros tirados por animales. Pero ¿qué fue lo que pasó con esos caballos?

La ONG Liberación de Caballos Rosario ya rescató a más de 100 animales que eran utilizados para la recolección de residuos a tracción a sangre o que eran víctimas de maltrato. Son un grupo de voluntarios que trabajan desde hace unos años en la búsqueda, rescate y rehabilitación de equinos y otros animales de carga para luego darlos en adopción a personas que se comprometen a no explotarlos.

El sistema funciona de esta manera: los recolectores entregan los caballos a cambio de un subsidio o de un plan de reconversión laboral. Los equinos van a un corralón municipal y de algunos son derivados al campo, donde los integrantes de Liberación de Caballos los atienden, siempre que el animal no haya sido secuestrado y esté judicializado.

El predio tiene 300 hectáreas y está alejado del casco urbano. Los caballos llegan y reciben atención veterinaria. Algunos están enfermos: padecen bajo peso, lastimaduras, preñez, edad avanzada, laceraciones, bicheras, problemas articulares, paladares destrozados y neumonías por desnutrición, entre otras cuestiones.

Inés Espósito es presidenta de la organización y explicó que la tarea que realizan es el traslado de los animales en mal estado de salud, los rehabilitan y los entregan en adopción bajo ciertas condiciones.

Los adoptantes deben vivir fuera del casco urbano, tienen que contar con espacio para tener el ejemplar, no deben dejarlo solo y no pueden usarlo para trabajar, ni siquiera en equinoterapia. “El objetivo es que el animal se jubile, que no sea usado más con fines de explotación de ningún tipo”, advirtió la mujer. Y agregó que la adopción se hace bajo un contrato de comodato expedido por la Municipalidad.

Espósito especificó que el promedio de estadía en el lugar de un equino es de aproximadamente seis meses, dependiendo del estado en el que ingresan y los posteriores tratamientos veterinarios.

Para poder sustentarse, la ONG vende artesanías, bonos y tiene un sistema de padrinazgo donde las personas voluntariamente aportan dinero para la recuperación de un animal. “Se paga una cuota mínima. Es lo que necesitamos para poder darles alimento, medicación y atención”, subrayó la presidenta de la ONG.

Liberación de Caballos Rosario tiene 65 voluntarios distribuidos en diez áreas de trabajo.

La organización ya entregó más de un centenar de caballos en adopción, y sigue trabajando para recuperar los que tienen actualmente.

La ONG funciona sin subsidios del Estado municipal. “Todo es posible gracias a la ayuda de la gente, la venta de productos y de bonos contribución. Las personas que quieran colaborar o ser parte del proyecto puede hacerlo a través de la página de Facebook: Liberación de Caballos Rosario”.

Programas

Durante los últimos dos años la reconversión de carreros se transformó en emprendimientos productivos a través del programa Andando (bajo la condición de entregar al equino), con la incorporación de más de 1.300 familias a una red productiva con capacitación en oficios.

Eso significa que alrededor de 1.300 caballos ya fueron entregados por los carreros y se retiraron de la circulación. Luego de un examen hecho por veterinarios, fueron “jubilados” en campos del interior de la provincia, dados en adopción a las personas que cumplan con los requisitos y otros fueron entregados a organizaciones de protección de animales.

“Muchos fueron dados en adopción a particulares donde se garantizó que los caballos no volvieran a realizar trabajos de acarreo. Otros se entregaron a organizaciones protectoras de animales. Y otros 300 animales están en proceso de reconversión que aún no fueron entregados”, detalló Nicolás Gianelloni, secretario del área de Economía Social.

Y agregó: “Estamos haciendo cursos especiales para carreros junto con la Dirección de Tránsito para que puedan tener el permiso de conducir, tanto de motos como de autos. En algunos casos, se juntan varios carreros para poder obtener una camioneta y juntar cartón. Estamos realizando gestiones para que tengan su licencia de conducir”.

Alternativas

En ese sentido, esta semana el programa Rosario Emprende también llegó a los carreros del sur, sudoeste y noroeste, donde se realizó un primer encuentro junto a ex trabajadores de carros, en el cual se presentaron herramientas para su reconversión laboral.

A partir del programa Andando, cientos de personas que trabajaban en carros con tracción a sangre pudieron dejar esa ocupación para emprender otros caminos laborales. En este sentido, Rosario Emprende busca acompañar a las familias en la transición a través de la Escuela de Emprendedores, acercándoles herramientas como capacitaciones en oficios, financiamiento, espacios de comercialización y gestión de emprendimientos.

“Estamos haciendo actividades con carreros en cada uno de los distritos para capacitarlos. Se le está dando cursos de capacitación del programa Rosario Emprende, para que comiencen algún proyecto de emprendimiento alternativo a la cuestión vinculada a la tracción a sangre”, especificó el secretario de Economía Social.

Gianelloni explicó que algunos de los participantes ya tienen definido su emprendimiento o participaron de capacitaciones en oficios como el reciclado de cubiertas, herrería y albañilería.

“Es un ciclo donde se trabaja por grupo para ir generando alternativas de salidas grupales o individuales. La idea es acompañarlos y que tengan un contacto cercano, en cada distrito, con el equipo para generar grupos que les permita tener una asistencia inmediata de los equipos del municipio de una nueva etapa laboral”, subrayó el secretario del área.

Gianelloni advirtió que es un proceso difícil pero único en el país.”Pudimos poner la vigencia de la ordenanza de tracción a sangre en la ciudad y se nota. Creemos que esta decisión hace una Rosario más sustentable, que preserva a los animales y tiene una fuerte decisión de acompañar a esas familias para el futuro. Rosario está cumpliendo una proyecto que va a servir de ejemplo para otras ciudades de la Argentina”, aseguró.

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