Policiales

Pista clave para esclarecer doble crimen del after

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    Los homicidios ocurrieron en Maipú al 1100 en marzo de este año.

Esa noche mataron a dos. Los disparos se escucharon adentro del boliche céntrico poco antes del amanecer. Primero salió un pibe con tres balazos y se desplomó en la puerta. Le siguió otro con un puntazo que caminó hasta la esquina y se desmayó. Una adolescente se salvó: la bala sólo le fracturó la pierna. Los policías que llegaron al lugar dijeron que vieron escapar en un auto a uno de los que disparó y que al otro lo agarraron en el lugar. Pero no tenían nada contra el joven peruano detenido que juró ante el juez no haber montado un arma jamás en su vida. Pasó varias semanas preso acusado de doble homicidio y recuperó la libertad. Ayer, en un allanamiento de zona oeste apareció una pista clave: una Hi Power calibre 9 milímetros. Los investigadores creen que la usaron dentro del boliche en marzo pasado, pero también en varios atentados entre bandas rivales.

“Allanamos en busca de dos hermanos. Ellos no estaban pero en la casa encontramos una 9 milímetros con la numeración limada. Creemos que es el arma que se usó en el boliche y en otros hechos violentos”, dijo ayer un alto jefe policial. Del domicilio también se llevaron a la mamá de los hermanos prófugos, de 60 años, y a otro de sus hijos, de 18. La Fiscal de Flagrancia María de los Ángeles Granato los acusó de tenencia ilegal de arma de fuego y les devolvió la libertad. El arma secuestrada ayer por la División de Homicidios de la PDI, a cargo de Diego Sánchez, y cinco celulares quedaron en poder del fiscal de Homicidios Florentino Malaponte que ordenó pericias.

“Tenemos vainas servidas secuestradas en el boliche y en otras balaceras que investiga la fiscal Georgina Pairola por tentativa de homicidio. Creemos que la pistola es de una de las bandas en disputa. Esperamos los resultados de las pericias balísticas”, dijo el investigador.

Última noche

Las segundas partes casi nunca son las mejores. Cuando los boliches cierran abren los after y ofrecen un poco más de noche a quienes se quedan con ganas. Son lugares oscuros, escondidos del sol. Los vecinos de Maipú al 1100 dicen que Child abría todas las madrugadas, cerca de las tres, y seguía hasta después del amanecer.

Ese jueves 9 de marzo de este año escucharon diez disparos adentro del local, alrededor de las 5.30. Bladimir Medina salió herido y se desplomó en la puerta. Murió antes de llegar al hospital. Tenía balazos en la cabeza, el abdomen y el brazo. Héctor Cejuela aguantó un poco más. Logró cruzar la calle y caminar unos 20 metros hasta la esquina de San Juan, donde cayó desmayado. Tenía un puntazo en la zona inguinal que lo hizo perder mucha sangre y sobrevivió varias horas en el hospital, pero murió. Marilyn P., de 17, también resultó herida en la gresca. Un balazo le fracturó el peroné.

Cuando mataron a Bladimir, la Policía lo describió como un peso pesado de dos barrios de zona norte: La Cerámica y Nuevo Alberdi. Lo vincularon además con Ema Pimpi, condenado de balear la casa del ex gobernador Antonio Bonfatti, y con la banda del Lichi Romero, sindicado deperpetrar varios hechos de sangre por disputas en la venta de drogas.

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