Policiales

“Nunca trabajé para que alguien esté preso; trabajo para encontrar los huesos de mi hija”

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El lunes se cumplieron 6 años de la desaparición de Paula Perassi. Al día siguiente se fijó una audiencia en la Cámara Penal en la que Roxana Michl, esposa del empresario Gabriel Strummia, insistió con solicitar un arresto domiciliario. El fundamento fue su condición de mujer y el estado de vulnerabilidad en la que se encuentran sus hijos menores –de 14 y 16 años–, a lo que sumó la falta de tratamiento médico dentro de la unidad de detención. Una resolución en el fuero de familia fue el as de la defensa, pero el vocal sostuvo que no existe un hecho nuevo. Al contrario, ahora los hijos de Mitcl y Strummia están con una amiga de la familia que los cuida. El camarista Carlos Carbone sostuvo que esta presentación “fue un desgaste innecesario” y confirmó la resolución de la jueza de Sentencia que rechazó el pedido de arresto domiciliario. Al final de la audiencia, Alberto Perassi se mostró aliviado y dijo: “Lo que hice durante estos 6 años no fue para meter preso a alguien sino que siempre busque los huesos de Paula. Pero llegado el caso de que lleguemos al juicio, termine y nadie diga qué pasó con Paula, no pueda encontrar sus huesos, entonces sí voy a cambiar. Voy a decir que le den perpetua y que se mueran en la cárcel. Nunca trabajé para que alguien esté preso. Trabajo por encontrar los huesos de mi hija”.

Roxana Michl está presa desde el 9 de mayo de 2016. Fue procesada por privación ilegítima de la libertad y aborto no consentido seguido de muerte, un delito que fija una pena de prisión perpetua. El año pasado, la mujer –a través de su defensor Fernando Sirio– solicitó prisión domiciliaria ante el juez de San Lorenzo, que le fue rechazada. Esa decisión fue confirmada por la Cámara en noviembre pasado. Un par de meses más tarde insistió con el pedido ante la jueza de sentencia María Isabel Más Varela, quien denegó la domiciliaria en julio pasado.

El pedido llegó a la Cámara Penal y otra vez el vocal Carlos Carbone intervino en el tema. El abogado defensor Fernando Sirio echó mano a la condición de mujer de Michl y al interés superior del niño, esto es, con relación a los hijos de la mujer. Aseguró que el arresto domiciliario es un derecho de la imputada y no un beneficio. Resaltó su condición de madre y dijo que la ley incurre en una serie de falencias al limitar la posibilidad de una domiciliaria a mujeres con hijos de hasta 5 años. A lo que agregó que el hijo mayor de Michl, que tiene 18 años, hizo una presentación ante el juez de familia de San Lorenzo Marcelo Scala para solicitar una medida de protección para sus hermanos, que fue otorgada.

Según refirió el abogado, el juez hizo referencia a los peligros graves que el accionar del Estado causa en una familia, en este caso la de Michl, al no otorgarle una prisión domiciliaria que le permita cuidar a sus hijos. Sirio sostuvo que esos adolescentes se encuentran en “vulnerabilidad y desprotección”. A lo que sumó que no hay peligrosidad procesal porque ya se cauteló la prueba y tampoco existe peligro de fuga. Sumó que Michl no recibe el tratamiento médico que necesita y que hay otros imputados, como el ex comisario Daniel Puyol, que tienen arresto domiciliario

El mundo del revés

El fiscal Donato Trotta se mostró atónito con el planteo. Dijo que es reiterativo. Explicó que los hijos de Michl están acompañados por una mujer que los cuida, dato que surge a partir de un informe escolar que brindó la directora de la institución donde asisten. Es una persona que vino de Salta y tiene una relación de amistad con la familia.

Dijo que la expectativa de pena es prisión perpetua y el Código no contempla este beneficio. “Dos personas desaparecieron, Paula y la criatura en su seno, parece el mundo al revés”, se quejó. Y concluyó: “Si alguien sufre una injusticia manifiesta, son los familiares de Perassi, sus hijos, que ayer habrán recordado a su madre como todos los días”.

La querella, a cargo de José Ferrara y Rodrigo Mazzuchini, coincidió con el fiscal. “Si es una tragedia lo de Nicolás –por el hijo de Michl–, hace falta ver la cara de Alberto y su familia para saber lo que es una verdadera tragedia”. Ferrara resaltó que esta causa ha sido un pacto de silencio total y de desbaratamiento de prueba. Aclaró que los hijos de Michl estuvieron en el tribunal tratando de hablar con el vocal y aclaró que en la provincia hay fallos que mantienen a ambos padres detenidos.

Carbone resolvió. Dijo que el trámite es un desgate innecesario. El planteo sobre los hijos y la salud ya fue hecho y resuelto. Detalló que no hay hecho nuevo. La resolución del juez de familia ni siquiera fue citada por la jueza Más Varela. Refirió que los hijos de Michl están en mejor situación ya que ahora hay una persona que los cuida. En cuanto a las domiciliarias otorgadas a Godoy y Puyol, dijo que era por un delito diferente y si bien a Puyol se le agravó la figura en la acusación que realizó la querella el beneficio se le otorgó antes.

Alberto

Los padres de Paula Perassi estuvieron presentes, como en todas las audiencias. Alberto sigue cargando un chaleco antibalas y lleva custodia. A la salida de la audiencia se mostró aliviado por la decisión. “Fueron dos días tremendos porque el día de ayer –por el lunes–, son 6 años de todo esto y encima se esperaba esto. Si bien había una lógica, acá dentro no hay más lógica, no existe la lógica”, se lamentó.

“Lo que hice durante estos 6 años no fue para meter preso a alguien sino que siempre busque los huesos de Paula. Pero llegado el caso de que lleguemos al juicio, termine y nadie diga qué pasó con Paula, no pueda encontrar sus huesos, entonces sí voy a cambiar. Voy a decir que le den perpetua y que se mueran en la cárcel. Nunca trabajé para que alguien esté preso. Trabajo por encontrar los huesos de mi hija.

Hay un pacto de silencio, han pasado 6 años y está todo sobre la mesa. Ya está. Esto tiene que terminarse.

Y agregó: “Siempre dije que estuvimos frente a una banda que es capaz de hacer desaparecer una persona en democracia sin dejar rastro, y es lo que pasó acá. Es lo que da miedo. Eso es San Lorenzo”.

Alberto habló de un pacto de silencio. Y aseveró: “Hacer desaparecer un cuerpo no es fácil. No lo digo yo, que tengo sexto grado, lo dijo el equipo de antropología forense. Si no están las tres patas juntas: Policía, Justicia y política, no puede desaparecer una persona. Bueno, acá desapareció una persona, mejor dicho dos, y esto es una locura que tenemos que terminar”.

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