El Hincha

Mazazo Gigante: Central cayó 4-0 con Banfield

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    Fernando Zampedri tendrá doble responsabilidad ante la ausencia de Ruben.

Duro traspié. Durísimo. Central cayó 4-0 en el Gigante ante Banfield y continúa sin poder ganar en la Superliga, al disputarse el capítulo 4 del campeonato de primera división.

Emotivos, de ida y vuelta y con situaciones. Así fueron los primeros minutos en el Gigante de Arroyito entre Central y Banfield. El Canalla dispuso de las mejoras oportunidades, pero el Taladro no perdonó en las dos que tuvo y gana 2-0 en el capítulo 4 de la Superliga.

Central, con el debut de Fernando Tobio y con Germán Herrera en lugar del lesionado Marco Ruben, fue más que Banfield en los iniciales 45 minutos, pero le faltó profundidad. Algo que sí tuvo Banfield, que sacó máximo provecho de las 2 chances que tuvo.

Con Martínez presionando en el medio, los de Montero coparon la parada y apretaron a los de Falcioni. Y dispusieron de llegadas claras: un remate de media vuelta de Herrera que contuvo Altamirano y un furibundo remate de Martínez que el arquerito banfileño alcanzó a manotear y luego el travesaño terminó de desviar. Central era más, pero carecía de eficacia. Y los goles que se erran en un arco…

… se sufren en el propio. Y en una ráfaga, Banfield no perdonó. Primero, a los 16, Cvitanich mostró toda su jerarquía al bajar una pelota, desairar a Leguizamón en una baldoza y definir ante el achique de Diego Rodríguez.

Central sintió el golpe. Y fue en busca del empate, pero careció de precisión en los metros finales. Y Banfield, en otro avance, volvió a golpear. A los 30, Mouche jugó con Bertolo; el ex Boca y River amagó y Leguizamón le cometió penal. Cvitanich no perdonó y estampó el 2-0 con el que se fueron al descanso.

Sin ideas y con más ganas que fútbol. Así salió el Canalla a jugar el complemento. Fueron demasiados arrestos individuales y escasísimas jugadas colectivas.

Y en una contra Banfield volvió a cachetear a un Central ya noqueado. Cvitanich le birló una pelota increíble a Leguizamón (tuvo una tarde pésima), habilitó a Mouche y el Boca definició de derecha para estampar el 3-0.

Como si esto fuese poco, a los 33 y en otra contra letal Mauricio Sperduti fusiló a Rodríguez y con un derechazo estampó el lapidario 4-0.

Los silbidos fueron los que acompañaron la salida del equipo y a Montero. Central suma apenas tres puntos y aún no conoce lo que es ganar en la Superliga. La paciencia se acabó.

 

 

 

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