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Más de 200 especies hacen del río un ámbito de biodiversidad

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Río caudaloso y extenso, el Paraná es parte de un humedal que alberga un ecosistema que se yergue como un ámbito de biodiversidad; y que constituye un importante reservorio de especies a las que se debe prestar mucha atención; a pesar de que muchas de ellas viven debajo de sus aguas.

“El río Paraná es un río con una gran riqueza desde el punto de vista de la biodiversidad, tenemos cerca de 200 especies de peces, muchas de las cuales son absolutamente desconocidas para la gente”, afirmó Silvia Arranz, Bioquímica, doctora en Ciencias Biológicas, Directora de la Plataforma de Biotecnología Acuática, en el Instituto de Biología Molecular y Celular de Rosario (IBR). Además, es Profesora Titular del Área de Biología de la Facultad de Ciencias Bioquímicas y Farmacia de la UNR.

“La idea es realizar un relevamiento intensivo de todas las especies que habitan el río y, a partir de allí, desarrollar una tecnología asociada al cultivo de peces que contribuya a mejorar el trabajo de los productores con un menor costo ambiental”, explicó Arranz.

¿Trabajan con especies autóctonas?

Si bien hacemos en el laboratorio experimentos con especies no autóctonas, o con modelos de laboratorio como es el pez cebra, con el que trabajamos dentro del laboratorio para testear nuestras hipótesis; nosotros focalizamos nuestro trabajo con especies autóctonas. Todo el trabajo que tiene que ver con la gestión ambiental o la acuicultura lo hacemos a partir de las especies autóctonas.

El Gobierno de la Provincia de Santa Fe comenzó hace algunos años con experiencias de peces autóctonos del río Paraná en jaulas; quienes llevan adelante estos “criaderos” son pescadores. “Pensamos que la cría en jaulas podría ser una alternativa para la gran comunidad de pescadores que tenemos en la provincia de Santa Fe y Entre Ríos, por supuesto”, agregó Arranz.

“No hay un acuario del río Paraná que represente lo que el río es y esconde, pese a que la provincia cuenta con un balcón natural de más de 800 kilómetros de costas”, sostiene Silvia Arranz, y agrega, “por lo que el Acuario “Río Paraná”, ha venido a dar respuesta a una necesidad impostergable. Se trata de un proyecto científico, tecnológico, educativo y lúdico-recreativo concebido alrededor del ecosistema del río Paraná, en la ciudad Rosario”.

Acuario

Están a punto de concluir las obras del que será el nuevo Acuario “Río Paraná” de Rosario. El mismo es algo más que una deuda que nuestra sociedad tiene con ella misma; si bien renace apuntalado en la investigación científica y en el desarrollo de tecnologías, incorporará a quienes habitan las riberas del río y han elegido a la pesca artesanal como medio de vida.

Por esta razón, el gobierno de la provincia que está a cargo del acuario, a través de su secretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación, ha manifestado su interés de extender la transferencia de tecnología a productores quienes ya se han integrado al proyecto. Por su parte el Equipo de Investigadores que dirige la doctora Arranz, trabaja sobre líneas de desarrollo para implementar y mejorar tecnologías de cultivo de peces; estudiar genotipado y poder hacer selección por marcadores moleculares de algunos caracteres de interés en producción.

Es decir, la intervención de la genética aplicada, en este caso a la piscicultura, puede traer aparejado cambios sustanciales que se reflejen en mejoras en la productividad y por lo tanto en la rentabilidad de los productores, generando un producto que respete el medio, la biodiversidad y el equilibrio ecológico.

“Nosotros hemos incorporado al proyecto, al pescador artesanal”, señaló Arranz; “lo que significó para nosotros una ganancia enorme ya que, en todos los muestreos que el proyecto contempla, ellos son los expertos. Este encuentro es doblemente valioso; para nosotros y para ellos. Los pescadores, habitantes del lugar, son quienes saben encontrar los sitios donde se albergan las especies diferentes. Este vínculo con ellos es “un ida y vuelta” que nos nutre a todos. Ellos, en realidad, son los expertos”, enfatizó Arranz.

El Acuario contará con un edificio de 3500 metros cuadrados en dos hectáreas y media de terreno. Tendrá una laguna rodeada de vegetación autóctona. Será un buen lugar para mostrar a todos los actores del río. Como espacio lúdico-recreativo y, a la vez, desde el plano educativo, se visualiza al Acuario como un centro de promoción de estrategias de apropiación social del conocimiento y divulgación en torno a los recursos del ecosistema del Paraná.

Por su parte, en la dimensión científica-tecnológica se proyecta la realización de investigaciones que permitan establecer las bases para el manejo sustentable de los recursos naturales del río.

¿Cuáles son los propósitos de esta inversión?

Será un lugar para la investigación y el conocimiento profundo del medio y sus habitantes. A diferencia de otros acuarios de nivel internacional; este emprendimiento nace ante la necesidad de divulgar y ofrecérselo a la ciudadanía para que la gente pueda protagonizar una apropiación social del espacio. Se generará un sitio para la divulgación. La idea es darle un fuerte impulso a la apertura de la ciencia a la gente. Mostrarle la riqueza que van a tener a mano y para que se pueda valorar aquello que nos rodea; con la mira puesta en que sea la gente la que se apropie de él.

¿Su equipo de investigación, trabaja con peces transgénicos?

Existen proyectos internacionales donde se han hecho peces transgénicos que crecen más rápido. Nosotros tenemos el conocimiento y las herramientas como para hacerlos. Experimentalmente hemos testeados diferentes tipos de ensayos. Pero no es nuestro objetivo en este momento. Sí estamos desarrollando unas dietas que promueven el crecimiento acelerado. Le hemos desarrollado para pejerrey que es nuestro pez modelo para este emprendimiento.

¿Existe alguna “biblioteca mundial” donde se registren las diferentes especies de peces?

Nosotros trabajamos mancomunadamente con Genómica aplicada a peces y lo que estuvimos haciendo estos últimos años es generar una biblioteca de códigos de barra genética de peces; de manera tal que con cualquier muestra de un pez podamos identificar especies, simplemente obteniendo una secuencia de su ADN que está caracterizada. Esto tiene muchas aplicaciones ya que con ello podemos hacer trazabilidad comercial; identificar los trozos de pescado que se comercializan trozados. Nos es de utilidad, también, para estudiar todos los estados larvarios, por ejemplo, juveniles que no son identificables desde el punto de vista taxonómico.

¿Puede adelantar la fecha para la inauguración del Acuario?

Vamos avanzando por etapas. En una primera etapa, una parte importante de la obra quedará inaugurada hacia fines de 2014. Y, unos meses después, se hará la apertura al público.

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