Región

Intiyaco: niño murió ahogado cuando el presidente comunal le enseñaba canotaje

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La rutina de los apenas 2.000 habitantes de la localidad santafesina de Intiyaco se rompió este viernes con la muerte de un chico. El presidente de la comuna, Walter Villalba, difunde el canotaje en el pueblo y le enseñaba el deporte a Mario Sabalich, de 11 años, cuando el kayak del niño se dio vuelta. El pequeño no sabía nadar ni tenía salvavidas y se ahogó. El funcionario no pudo rescatarlo, sufrió una crisis nerviosa y permanece internado.

Intiyaco es “aguada de sol” en quechua. Pertenece al departamento Vera y está 354 kilómetros al norte de la capital provincial, en la región de los bajos submeridionales y dentro de la Cuña Boscosa. En el pueblo hay una represa principal que junta el agua de lluvia con la que se abastecen sus habitantes. Hay otras dos, del tiempo de La Forestal, que no se utilizan. En la primera, profunda, rectangular, de aguas turbias y ubicada al oeste del pueblo, frente al cementerio, el presidente comunal enseña kayakismo a los chicos. En eso estaba este viernes con Mario. El kayak del chico se dio vuelta y nada pudo hacer. Desapareció de la superficie. El aviso llegó alrededor de las 19 a la comisaria 6ª. Personal de la Policía y de los Bomberos de la Unidad Regional XIX, de la Guardia Rural Los Pumas y los vecinos de Intiyaco se unieron en la búsqueda del pequeño. Luego de unas horas, encontraron su cuerpo.

Es la represa más grande. Bordes prolijos, pero fondo irregular y peligroso.

El espejo de agua es hondo. Sus contornos, artificiales, se ven prolijos desde la altura, pero su lecho no: “Ya hubo varios problemas por los pozos, se hacen remolinos, y en el verano varios chicos ya tuvieron problemas, dijeron que los succiona”, relataron los vecinos.

El fiscal Leandro Benegas interviene en la causa. “Villalba es testigo del caso y no lo he entrevistado todavía”, dijo. El presidente comunal quedó en estado de shock, y está internado en el hospital local.

La mayoría de los habitantes de Intiyaco es de condición humilde. Pocos hechos sacuden la rutina del pueblo. Raras veces, con buenas noticias: la devaluación que aumentó los costos de los insumos importados para potabilizar el agua de la represa, por ejemplo. O las recurrentes sequías que la vacían. Es la única fuente para el pueblo, porque la alta concentración de sales de las napas subterráneas las hacen inutilizables. La muerte de Mario fue el último sacudón: “Intiyaco de luto. QEPD Marito”, reza un tuit.

Las aguas oscuras impidieron al presidente comunal rescatar a su alumno de canotaje.

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