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Conocé seis razones del por qué fracasan las entrevistas de trabajo

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Si te graduaste y estás comenzando la búsqueda de trabajo, o deseas hacer un cambio de carrera, el proceso de búsqueda de empleo puede ser difícil. Existe la posibilidad de arruinar la entrevista de trabajo; pero el no saber qué fue lo que hiciste mal puede ser mucho peor.  Acá podés conocer cómo hablar de tus debilidades en la entrevista de trabajo.

¿Habría sido tu vestimenta? ¿Las preguntas al final de la entrevista? O tal vez fue algo que nunca hubieras podido predecir. Cualquiera que sea la razón, no salir airoso de una entrevista de trabajo no tiene porqué ser el fin del mundo. De hecho, es una oportunidad para pensar acerca de lo que podrías haber hecho de manera diferente, y estar preparado para la próxima vez.

A continuación, conoce alguna de las razones por las cuales te fue mal en esa entrevista de trabajo.

  1. No te preparaste de forma adecuada.

Esto puede parecer bastante básico, pero son muchas entrevistas en las que los candidatos claramente no investigaron a la compañía de antemano.

Hacer preguntas sobre algo que podrías haber conocido previamente, demuestra una falta de interés.

Por ello, la recomendación es que no sólo revises el sitio web de la compañía y conozcas más sobre cómo se trabaja y quién trabaja allí, sino también investigar a la persona que te estará entrevistando (si tienes su nombre). Mirá su página de LinkedIn, por lo menos, y familiarízate con su trabajo.

El no googlear antes de la entrevista, casi garantiza que no obtendrás el trabajo.

  1. No hiciste el seguimiento respectivo.

Puede ser que hayas tenido una gran entrevista, pero él no hacer seguimiento es un gran no-no.

Si no haces seguimiento dentro de 24 horas, podría hacer que te descarten de inmediato. Si realmente quieres algo que necesitas, debes demostrar a la persona que te está entrevistando que estás interesado.

Ante esto, se recomienda enviar un correo electrónico de seguimiento, en el que reafirmes por qué piensas que eres la persona adecuada para el trabajo, y por qué quieres dicho puesto. No lo veas tan sólo como una forma de agradecer al entrevistador, sino aprovecha para ahondar en ti mismo como candidato ideal.

Incluso si no quieres ese trabajo en particular, sigue siendo una buena idea enviar un correo electrónico de seguimiento agradeciendo al entrevistador por su tiempo. Nunca se sabe cuándo puedes encontrarte interactuando con esa misma persona en el futuro.

  1. Llegaste tarde y no ofreciste disculpas.

La vida pasa, y a veces llegas tarde a una entrevista. Esta situación puede generar molestias al entrevistador, pero si no te disculpas de forma genuina y reconoces que alteraste el horario de alguien más, terminarás dejando una terrible impresión.

  1. Demostraste poca energía.

Puede ser que estés cansado o preocupado el día de la entrevista, pero una vez que te sientas en la oficina o que estés hablando por teléfono con tu potencial empleador, necesitas dejar tus otras preocupaciones a un lado y enfocarte.

Especialmente si la entrevista es vía llamada de conferencia y son sólo 30 minutos, en los que puedes levantarte, sonreír y transmitir entusiasmo. Descubre los mejores consejos para hacer una buena entrevista de trabajo en Gananci.

Mostrar interés en el puesto al que estás aplicando significa sonreír, hacer contacto visual e irradiar buena energía durante la entrevista. Si no haces esto, parecerá que no te importa el trabajo.

  1. No hiciste el debido ajuste cultural.

Esto es algo menos exacto, tal vez la cultura corporativa  es casual y llegaste con demasiada formalidad.  O tal vez llegaste demasiado informal cuando tu entrevistador esperaba un poco más de actitud corporativa convencional.

De cualquier manera, aprende sobre la empresa revisando su presencia en redes sociales, o incluso hablando con los empleados actuales (si conoces a alguien que trabaja allí). Esto puede ayudarte a prepararte para la entrevista y tener un sentido de la cultura empresarial.

  1. No te vestiste de forma adecuada

Dejar de lado las blusas de corte bajo, las camisetas y los vaqueros es una buena idea. En general, lo mejor es errar por lucir más formal de lo que necesitas ser.

Dar con el tono de vestimenta es especialmente difícil en estos días, considerando que existen tantas oficinas con un estilo de negocios casual. No vas a entrar en una entrevista vestido de traje, pero también tienes que lucir presentable.

Por ejemplo, en muchos emprendimientos, no suele importar el cómo visten sus empleados. Incluso, algunos pueden ir a trabajar con su ropa de gimnasio. Pero esto no significa que puedes asistir a la entrevista de trabajo con tal atuendo.

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