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Basura Cero: ir más allá de las plantas de tratamiento

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    Advierten que el procesamiento de residuos sin separación reduce el reciclaje y el compost que se obtiene es de baja calidad.

Ante los recientes anuncios de la Municipalidad de Rosario de construir nuevas plantas de tratamiento de residuos, las organizaciones impulsoras del proyecto “Servicio Público de Recuperación de Residuos Reciclables” (Taller Ecologista, Federación Argentina de Cartoneros y Recicladores, Movimiento de Trabajadores Excluidos y Grupo Obispo Angelelli) manifestaron la necesidad de revisar las prioridades en materia de gestión, profundizar la separación en origen y avanzar en serio en la integración de los cartoneros como parte de las estrategias de reciclaje.

El 3 de julio, la Municipalidad de Rosario anunció la construcción de cuatro grandes plantas de tratamiento con las que espera procesar “el 100% de la basura hacia 2020” y ponerse “a la vanguardia del país”. Dos de estas plantas están pensadas para procesar residuos sin separación previa, con una capacidad entre ambas de 400 toneladas por día, es decir la mitad de lo que se entierra actualmente en Ricardone. Además se proyecta que la ciudad envíe parte de sus residuos a la planta que se está construyendo en Villa Gobernador Gálvez de 150 toneladas por día, la cual también procesará basura mezclada. Las plantas anunciadas incorporarían a lo sumo 60 recuperadores informales como operarios.

La ordenanza Basura Cero aprobada en el año 2008 fijó el objetivo de llegar al año 2020 sin enterrar materiales reciclables u orgánicos. A su vez estableció, entre sus objetivos generales, incluir a los recuperadores urbanos o cartoneros.

Para este año la ordenanza fijó que se deberían reducir en un 50% los residuos enterrados, lo que significa menos de 350 toneladas diarias, meta que difícilmente se cumpla, ya que en 2016 se enterraron alrededor de 800 toneladas por día. “Lamentablemente en términos de los residuos enterrados estamos en una situación similar a cuando se aprobó la ordenanza, a pesar de las iniciativas desarrolladas por la Municipalidad”, resaltaron las organizaciones.

“Nuestro proyecto de «Servicio Público de Recuperación de Residuos Reciclables», presentado recientemente en el Concejo Municipal, además de mejorar los niveles de reciclaje, busca poder avanzar concretamente en el objetivo de inclusión social trazado por la ordenanza Basura Cero, tomando como ejemplo las mejores experiencias de integración de cartoneros a los sistemas de reciclaje en América latina. Paradójicamente en Rosario estos sectores han quedado afuera de las estrategias formales de reciclaje, cuando son los actores principales en todo este proceso, son los trabajadores que constituyen el primer eslabón en la cadena de reciclaje de materiales”, expresaron las organizaciones.

“En los proyectos anunciados por la Municipalidad notamos una perspectiva restringida de inclusión, que se limita a proponer la integración de recuperadores informales en algunas de las plantas de tratamiento. En términos numéricos esto sólo alcanza a una pequeña fracción de los cartoneros de la ciudad. Nuestro planteo es contemplar estrategias de integración en todas las etapas del circuito de reciclaje”, señalaron, explicando que dicho circuito comprende desde la recolección de materiales reciclables hasta su tratamiento y agregado de valor, y la participación en las estrategias de concientización para una correcta separación.

Separación en origen

En relación a la recuperación de materiales en las plantas que operan con basura mezclada, las organizaciones subrayaron los límites que tienen este tipo de infraestructuras. Por un lado, en general se recupera una baja cantidad de materiales reciclables. Por ejemplo, según un informe presentado por la Municipalidad, en la planta de separación y compostaje de Bella Vista, de las 24.000 toneladas ingresadas en 2016, sólo se recuperaron 440 toneladas de reciclables, es decir un 2%. Por otro lado, señalaron que las experiencias existentes de plantas de este tipo muestran que la calidad del compost producido es muy inferior al que podría producirse con residuos orgánicos separados en origen, no recomendándose su uso en agricultura por los altos niveles de contaminantes.

En este sentido, destacaron que para lograr altos niveles de recuperación de materiales es imprescindible profundizar y extender la separación en origen. “En este punto reconocemos la iniciativa de Barrios Verdes lanzada este año como un buen paso en este sentido y esperamos que funcione correctamente y se sostenga en el tiempo”. En estos barrios se separan los residuos en orgánicos, reciclables y no recuperables con un calendario de recolección según diferentes días y sin uso de contenedores, modalidad que se conoce como Puerta a Puerta.

Para finalizar, las organizaciones enfatizaron que el proyecto de ordenanza presentado por ellas tiene el doble objetivo de avanzar en sistemas de separación puerta a puerta y de inclusión de los cartoneros, lo cual significa ir mucho más allá de un abordaje centrado en tecnologías de tratamiento.

(*) Con la adhesión del Grupo Ecologista Génesis, STS Rosario, Voluntarios Greenpeace Rosario y Taller de Comunicación Ambiental

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