Conciertos

“El reggae es denuncia”, dice Néstor Ramljak, al frente de Nonpalidece

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    La formación llega a Rosario el fin con el show “The Aswad Experience Latinoamérica”

Brinsley Forde, líder de los legendarios Aswad.

“El último concierto en Rosario fue hermoso”, dijo Néstor Ramljak, líder de Nonpalidece. La banda llegó a la ciudad en los primeros meses del año para festejar sus 20 años de carrera. Néstor entiende que el contexto no es nada fácil: “En la calle hay descontento, algunos conciertos no funcionan bien. Lo que pasa es que cuando tenés una economía muy ajustada, un concierto es una actividad en términos de lujo. Cuando te aprieta el bolsillo dejas de hacer algunas cosas”, opinó. “Esta crisis acentuó la incertidumbre, como hacía años que no había, ese miedo a perder el trabajo. Hay lugares que están cerrando, ya vivimos esta historia. Ahora llegamos a la ciudad (Rosario) para ponerle un poco de música y actualidad, porque el reggae es eso: es denuncia, es actualidad, y también es propuesta”, dijo, haciendo referencia al show especial que brindarán junto al británico Brinsley Forde este fin de semana.

Acerca de por dónde pasa la denuncia del reggae hoy, el músico respondió, en una larga charla que mantuvo con El Ciudadano: “Creo que pasa, principalmente, por hacer visible las cosas que nos están pasando. Por ejemplo: me llama mucho la atención que muchas bandas de reggae con gran llegada no se pregunten dónde está Santiago Maldonado”.

Nonpalidece presentará este viernes, a partir de las 21.30, en el Teatro Vorterix, de Salta 3519, su espectáculo The Aswad Experience Latinoamérica, junto con uno de los fundadores de la banda británica Aswad, Brinsley Forde.

“De repente vas a un festival de reggae organizado por el Gobierno de la Ciudad (de Buenos Aires), que está rebueno, que es súper masivo y eso también es hacer política, pero como es gratuito no te quejás. Hubo una manifestación preguntando por Santiago, donde fueron arrestados un montón de periodistas, una cosa que no veíamos hace mucho, y al otro día ninguna de las bandas que estaban tocando se manifestó, eso es una postura también”, opinó.

“Nuestra propuesta pasa por dar a conocer voces o reclamos que están dando vueltas y que sentimos que tienen que ser amplificados. Porque tenemos un micrófono abierto y porque así es el reggae que escuchamos y aprendimos. Aprendimos de Bob Marley que hay que decir lo que hay que decir en el momento que hay que decirlo”, sostuvo.

En la pila de casettes

La génesis de Nonpalidece fue la adolescencia. Las ganas de formar esa primera “bandita” de amigos se empezó a hacer realidad cuando comenzaron a escuchar las primeras canciones de raggae. Con 14 o 15 años, los que hoy soy músicos reconocidos en la escena, revolvían disquerías en busca de casettes del género que, como se acostumbraba en ese momento, copiaban y pasaban. En esa pila de casettes estaba Live & Direct, de Aswad, “una de las bandas más importantes del reggae británico”, como define hoy Néstor Ramljak.

Los años pasaron, Nonpalidece se transformó en una de las bandas referenciales del género en la Argentina. Vivieron el inició de la movida, el boom que se dio en el 2006/2007, la calma y el afianzamiento que vino después. Una noche de verano, en uno de los ciclos que acostumbran a hacer en La Trastienda, en los que participan varias bandas, apareció Brinsley Forde, ex líder y compositor de Aswad. “Vino invitado por Riddim”, se acordó Ramljak. Esa noche se quedó a escucharlos, se cruzaron en camarines, “nos conocimos, nos pasamos el celu”, recordó. Después una cena, escuchar música y componer juntos dos temas. “Keep The Fyah Burning” (Mantén el Fuego Ardiendo) fue estrenado el 30 de junio, con video y todo. El segundo tema se conocerá mañana bajo el titulo “Total Destruction”.

Así nació The Aswad Experience Latinoamérica, un show que Nonpalidece está llevando adelante junto a Forde, un repaso por los éxitos de Aswad, además de canciones de la carrera solista de Forde con Nonpalidece como banda. “Son dos recitales en uno, donde nosotros somos los anfitriones, los encargados de calentar la pista y después todos los amantes del reggae y los curiosos van a poder disfrutar de un show atípico”, concluyó Ramljak.

“no somos una moda”

Entre el 2004 y el 2007, el reggae vivió un “boom” de popularidad. Si bien parecía que las bandas habían crecido en número así como también las visitas de bandas internacionales, para Néstor, “el fenómeno se debió a que los medios empezaron a prestar atención a cuán convocante era el movimiento”. La impronta más rockera del país llevaba a las bandas de reggae a mantenerse en el under. “Después de la tragedia de Cromañón, el rock quedó muy golpeado, la sociedad en general quedó muy golpeada. Eso se notó porque cerraron muchísimos lugares y muchos promotores vieron en el reggae un público tranquilo, familiar, con muchos niños. En esos años, hubo esa explosión, después mermó un poco. Se acomodó”, contó. “No somos una moda y eso quedó demostrado, hace 20 años que estamos tocando. La ciudad recibe bandas del género todo el tiempo. Una moda no puede durar más de 20 años. Es un movimiento que en su momento tuvo mayor repercusión y que ahora está instalado pero con un poco menos de prensa”, analizó el músico.

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