Espectáculos

Los proyectos fílmicos que ocupan el Espacio Santafesino

 

Historias de exilio, desarraigo, personajes que se desdibujan entre ficción y realidad serán algunos de los ejes que tendrán los estrenos 2011 del denominado Espacio Santafesino que el cine público El Cairo presentó en sociedad el pasado miércoles.

Estos adelantos son el primer corte de largometrajes que resultaron ganadores de la Convocatoria 2008 o recibieron el apoyo y aval del Programa Estímulo a la Producción Audiovisual Santafesina. Estos films son una muestra de la más reciente producción local que ya han obtenido diversos premios, reconocimientos e invitaciones a participar en eventos nacionales e internacionales, potenciando el lugar preponderante que ocupa la producción santafesina dentro del mercado audiovisual.

Los films presentados y que podrán verse durante 2011 son El gran río de Rubén Plataneo; El hombre de los guantes de Patricio Agusti; La escuela caracol de Daniel Bustamante; Detrás de la línea amarilla de Arturo Marinho; Los labios de Iván Fund y Santiago Loza; Velador de Javier Boiaggo; Infinita distancia de Florencia Castagnani; Sueño en el agua de Roberto Corvatta; Hombres de ideas avanzadas de Diego Fidalgo; Buscando al huemul de Juan Diego Kantor; Operación México de Francisco Matiozzi, y Mariposas de sadourni de Darío Nardi.

Estas películas, que en su mayoría aún se encuentran en distintas etapas de producción y postproducción, serán proyectadas en el Espacio Santafesino, un programa de estímulo a la producción audiovisual para la creación y el desarrollo de materiales audiovisuales de la Secretaría de Producción de Industrias Culturales.

“Es muy importante que exista este apoyo por parte de la provincia. Me parece que hay una política audiovisual en la que verdaderamente importan las películas santafesinas y hay un apoyo importante que tiene que ver no sólo con el Programa Estímulo sino también con acompañar a los films luego de su estreno. Si no hubiese existido el programa muchos de estos proyectos no hubiesen existido”, opinó la realizadora Florencia Castagnani.

La directora adelantó que Infinita distancia centra su trama en “la relación de pareja entre Iván y Marí, en la que ella es una extranjera en Rosario. Marí está viviendo en Rosario por él y están en este momento especial de las relaciones en el que parece que algo está por terminarse. Es un drama que tiene que ver con la relación de pareja entre ellos”.

Y de las relaciones habla también el film Sueño en el agua del director Roberto Corvatta; se trata de un film que “narra el encuentro de dos almas gemelas”. Este largometraje de ficción centra su trama en Antonio, un hombre de unos setenta y cinco años y María, que es una chica de veintiséis. “Tras la muerte de un amigo cercano, Antonio se da cuenta de que su vida puede acabar en cualquier momento y siente que no ha hecho nada con ella. Es por eso que comienza a buscar un sueño que dé sentido al resto de su vida. Por su parte María se da cuenta de que todo aquello relacionado con su pasado familiar no tiene sentido porque está atado a un pasado con violencia. Se encuentran, se reconocen en la fragilidad e intentan comenzar una nueva vida. La película habla del encuentro de estas dos personas que necesitan un cambio y juntos deciden ir hacia delante”, adelantó Corvatta.

Realidades cercanas y desconocidas

Otros films son aquellos en los que sus hacedores se dispusieron a contar historias que a pesar de ser muy cercanas suelen pasar desapercibidas para los habitantes de la región. “El hombre de los guantes es un documental que relata la vida de Amílcar Brusa, un entrenador de boxeo considerado el segundo más importante de la historia de ese deporte. “Quisimos mostrar cómo este entrenador de 87 años vuelve a la Argentina a seguir trabajando con nuevas generaciones de pupilos en Santa Fe luego de haber vivido durante 27 años en los Estados Unidos. Además hacemos hincapié en su relación con el que fue su pupilo predilecto, Carlos Monzón”, contó su director Patricio Agusti.

“Todo está filmado como cine de observación –agregó– en el que el personaje está todo el tiempo en acción y las declaraciones que pueden verse son conversaciones con otras personas de las que recuperamos alguna anécdota de su vida sin recurrir a la entrevista formal. Pero el centro de la película es el presente, cómo un hombre de 87 años sigue entrenando y el valor cultural que él le pone al deporte ya que busca sacar a sus pupilos de la pobreza, iniciarlos en el deporte y llevarlos a la gloria sacrificando sus propias ganancias”.

Otra de las historias que se podrán conocer será la de Lairao Orozco, “un hombre de sangre mapuche que vive al día en las afueras de Bariloche, y que decide ir a la montaña durante siete días a buscar un huemul”, contó Juan Diego Kantor sobre el documental Buscando al huemul y aclaró: “El huemul es un ciervo patagónico que se encuentra en peligro de extinción, riesgo que se acrecentó en los últimos años por la introducción a ese habitat del siervo colorado. Al ser desplazado se refugió en la alta montaña, en una zona muy árida y agreste donde no llegan ni el ciervo colorado, ni el hombre. Llegar allí será el objetivo de Orozco”.

“Ésta es una película de aventura –agregó– pero a su vez cuenta la vida de Lairao Orozco. Ingresa en tres momentos de su vida marcados por la primavera, el invierno y el verano, con flashbacks que sirven para que vayamos entendiendo el por qué de su búsqueda”.

Del exilio y el regreso a casa

“Un exiliado ya no es ni de un sitio ni de otro; tampoco es el mismo que era cuando se fue”, aseguró Arturo Marinho y adelantó la temática de su film titulado Detrás de la línea amarilla: “Se trata del último viaje de una persona que vive afuera, un exiliado, que vuelve a la Argentina debido a la muerte de su padre. El proyecto aborda dos grandes temas, uno es la muerte del padre y el otro es el exilio. Es un documental que tiene una estructura de ficción en la narración pero en el que los hechos y los personajes son reales. De todas maneras la estructura tiene bordes bastante difusos entre el género documental y la ficción”.

“Viví afuera algunos años y conocí al protagonista dentro de otro proyecto en 2004 –agregó–, a partir de tomar contacto con él me pareció que su historia era muy rica porque hacía 15 años que vivía afuera y tenía sólo un lazo con la Argentina, que era su padre. Luego volví a Argentina, conocí a su padre y en el lapso de esos viajes su papá falleció, me pareció muy interesante seguirlo en ese regreso y el reencuentro con su lugar, su mundo, sus espacios en un nuevo contexto en el que su único lazo ya no existía más”.

Por otro lado, el documental El gran río, del cineasta local Rubén Plataneo, aborda la problemática “del ingreso de polizones africanos en los barcos que llegan a los puertos rosarinos. Investigando sobre el tema llegamos a la historia de David Bangoura cuyo apodo artístico es Black Dog porque, cuando llegó, era un joven rapper de 16 años. Es un artista que vino durante 20 días en un barco recordando los raps que había compuesto, en ese momento su obsesión era grabar su disco y volver a comunicarse con la familia. David no tuvo contacto con su familia durante tres años, en ese tiempo lo conocimos para hacer un modesto documental que cuenta la historia de un nómada contemporáneo, una historia que puede entrar dentro de las de exilios pero sur-sur, de África a Argentina que es un fenómeno que se viene dando desde 2001”, aseguró el director, y añadió: “Él no pudo volver a África porque está refugiado aquí pero nosotros sí y encontramos a su familia y unimos en la película lo que la realidad había desunido”.

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